La ribera del Huécar, síntoma de un problema mayor
El estado general de la ciudad de Cuenca resulta, a estas alturas, más que preocupante. Rincones desatendidos, calles sucias y espacios degradados conforman una imagen que, lejos de ser una excepción, se ha convertido en una rutina indeseable. Podríamos hablar de cualquier otro punto de la ciudad para ilustrarlo, pero cuando la dejadez, el deterioro y la falta de civismo confluyen en un mismo lugar, el ejemplo se vuelve incontestable.…













