Puede que no tengas razón, amigo
Mira, quiero contarte algo que me ronda la cabeza estos días. Como algunos ya sabéis, llevo unos meses trabajando como profesor y lo que me estoy encontrando en el día a día es, cuando menos, sorprendente. No te hablo solo de los casos de agresiones físicas —que por desgracia existen—, sino de algo mucho más sutil y a la vez más preocupante: parece que hemos roto ese pacto de confianza…
















