No todas las empresas necesitan ser famosas
Hay algo curioso en la forma en la que internet nos ha enseñado a interpretar el éxito: casi todas las cifras importantes parecen tener que crecer. Más seguidores. Más visualizaciones. Más alcance. Más visitas. Más personas hablando de nosotros. Y es comprensible. Si tenemos la posibilidad de llegar a miles de personas, ¿por qué íbamos a conformarnos con llegar a unas pocas? Pero traslademos esa pregunta al mundo empresarial. Pensemos…











