Calles de mierda
Te hablo claro, como nos hablamos tú y yo. Esta mañana, otra vez, llevar a los niños al colegio ha sido como cruzar un campo de minas. Esquivando manchas de meados en las paredes y esos “regalos” de mierda —literalmente— que algún vecino decidió que era mejor dejar ahí para que los disfrutáramos los demás. La acera del colegio de mis hijos, francamente, da asco. Ǫuiero serte honesto desde el…
















