Como parece que el MITERD es incapaz de moverse de manera autónoma en sus políticas y que sólo lo puede hacer a golpe de crisis internacionales que pongan en peligro el suministro de energía, primero la guerra de Ucrania y el recorte del suministro de gas natural ruso y después el cierre del estrecho de Ormuz, le han lanzado a intentar paliar la crisis con medidas precipitadas más encaminadas a garantizar el suministro que a la descarbonización real y a una transición energética justa.
Fruto de todo ello, se acaban de lanzar dos campañas de consulta pública, la primera sobre el sello de excelencia del biometano, ya cerrada , y la segunda sobre un decreto de impulso al biometano.
Este segundo proyecto de decreto es el que nos va a ocupar y marca unos objetivos OBLIGATORIOS de inyección de biometano en la red gasista.

Queda meridianamente claro que no se contempla ningún otro modelo de plantas de biometano más allá de este, ni cogeneración ni autoconsumo van a ser promocionados. El desarrollo del biometano en España va dando trompicones desde el principio y los bandazos los van marcando los intereses y deseos de los principales lobbies que operan. El ministerio está operando como mero invitado de piedra a esta fiesta.
LOS SUPUESTOS MOTIVOS
En el proyecto que nos ocupa expone como motivos: “ Objetivo 55» promulgado en el último lustro por las instituciones de la Unión Europea, relativo a la seguridad de suministro de energía, el ahorro energético, la diversificación de las importaciones de combustibles fósiles y la aceleración en el despliegue de energías renovables” lo que indica la finalidad de la nueva norma, que no es otra que seguir garantizando el flujo de gas natural fósil al estar parcialmente cortado el suministro del procedente de Rusia.
La referencia que hace a la necesidad de “ con el objetivo de alcanzar la referida reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030.” No está ni lejanamente garantizada por el uso del biometano ya que las plantas de biometano que se están impulsando, tanto desde Europa como desde España no respetan ninguno de los principios de sostenibilidad que aparecían en las diferentes directivas de renovables: residuos procedentes de actividades sostenibles, de proximidad y producción de energía para uso local.
El verdadero y único motivo detrás de colocar al biometano dentro del plan Repower Europe aparece meridianamente claro en el documento: “ Por ello, se impulsó el marco normativo y estratégico denominado “REPowerEU” orientado a reducir la dependencia energética de Rusia y acelerar la transición a recursos autóctonos.”
Queda claro, que lo que está en juego no es la descarbonización de la economía sino suplir el suministro de gas ruso. A 2023 las importaciones de gas ruso se habían reducido a un tercio mientras que las de gas licuado de fracking de origen americano se habían triplicado, todo un ejemplo de “reducción de dependencia”.
El nuevo conflicto del estrecho de Ormuz y el estrangulamiento del paso del 30 % del suministro de gas fósil da otra de las coartadas a este decreto, ya que se trata de eso, una coartada que justifique el modelo por el que se apuesta:
“Más recientemente, el conflicto en Oriente Medio iniciado el pasado 28 de febrero ha vuelto a demostrar con crudeza que la dependencia de combustibles fósiles importados constituye una vulnerabilidad estructural para la economía española y el bienestar de la ciudadanía.” Otra vez se priorizan intereses económicos y de acceso a la energía fósil sobre los intereses ambientales.
Se habla de “objetivos anuales de penetración de biometano para fines distintos al transporte, en la venta o consumo de gas natural y gas natural licuado”, es decir, que se sabe que , con el fácil acceso a la red gasista, las plantas no van a situarse lejos de ella para producir BIO-GNL. Naturalmente el BIO-GNL licuado debería reservarse únicamente para el transporte pesado y sobre todo para el transporte público.
Naturalmente el gobierno debería de tomar medidas para el impulso de gases renovables, pero para ello previamente habría que definir de manera inequívoca lo que se entiende por gas renovable, ya que eso dependerá de manera determinante del origen y tipo de residuos que se procesan en los biodigestores. Por poner un ejemplo, el biometano que se va a `producir en España tiene mayoritariamente origen en los residuos de la ganadería industrial, cuya huella de carbono procedente:
-Tanto de la energía fósil que se consume en todos los procesos de cría, transporte, distribución y producción de piensos
-Como en el cambio de uso de la tierra y consiguiente deforestación de los países origen de los insumos de los piensos
Resultan inasumibles.
Dicha huella de carbono se va a ver reducida en menos de un diez por ciento mediante la biometanización, con lo que difícilmente podemos llamar a un gas que se sostiene en esta actividad como renovable.
UN MODELO ERRÓNEO PARA UNA RED SOBREDIMENSIONADA
El modelo de biometano que se contempla, tanto en la ruta del biogás como en el PNIEC es el modelo de inyección a red gasista.
La red de gas natural fue una red que se concibió para el transporte de gas fósil, de un gas fósil que se consideraba ilimitado y del cual no preocupaban las emisiones de gases de efecto invernadero.
Esta red estaba concebida para satisfacer absolutamente todas las demandas domésticas de los hogares como las de las diferentes industrias que requerían procesos de alta energía. Por ello se creó un monstruo : La red de gas natural en España alcanza una longitud total de 96.013 km, de los cuales 82.174 km corresponden de forma específica a la red de distribución. El resto de la infraestructura se divide entre los gasoductos de transporte primario y secundario gestionados por Enagás. Por tanto, la red gestionada por Enagas asciende a 13.839 km.
Los objetivos de descarbonización y electrificación de la economía están absolutamente reñidos con los objetivos de esta red de gas, con lo que los únicos interesados en su mantenimiento son ENAGAS , con una participación estatal del 5% a través del SEPI y de los numerosos fondos de inversión extranjeros :
UBS Asset Management Switzerland AG, BPI Gestão de Ativos SGOIC SA, Arkéa Asset Management SA, Unicaja Asset Management SGIIC SA, Goldman Sachs Asset Management International, Grupo Catalana Occidente Gestión de Activos SA SGIIC, West Yorkshire Pension Fund
Cuando a estas Alturas y precisamente por respetar los principios de descarbonización de la economía, los datos de la propia Enagás dicen justo lo contrario:
La demanda nacional de gas natural en España cerró 2025 en 331,4 TWh (un aumento del 6,3% respecto a 2024). Este crecimiento estuvo impulsado por un repunte del 33,5% en el uso del gas para generación eléctrica, mientras que el consumo convencional (hogares y sector industrial) descendió un 2%. El gas se sigue utilizando de manera masiva en los hogares y en centrales de ciclo combinado, utilizadas para dar estabilidad al sistema.
Queremos recordar que los objetivos de producción de biometano para el 2030 establecidos por la ruta del biogás eran de 10,4 Tw, eso simplemente supone que se produciría el 3,14 % del gas que discurre por la red. Si nos vamos al objetivo más ambicioso lanzado por el PNIEC de 20 Tw, nos iríamos al 6,04%, que es el objetivo de inyección previsto.
El asunto todavía es más grave, mantener el sistema gasista con inyección de biometano va a condenar a una dependencia extrema del gas fósil, ya que según la UE, el potencial máximo de generación de España es de 133 Tw, incluyendo la utilización de cultivos secundarios, una auténtica locura. Es decir, que llegaríamos al 2050 requiriendo 2/3 del gas fósil que utilizamos actualmente si no se reduce drásticamente la demanda. Pero reducir la demanda convierte en obsoleta e inútil la red gasista ya que está concebida para usos incompatibles con la electrificación y la descarbonización. Se trata de una red que llega a todos y cada uno de los hogares para quemar en calderas y quemadores de cocinas.
Es una locura el objetivo que se fija de : “ favorecer el desarrollo de las plantas de producción de otros gases y la inyección de estos en el sistema gasista maximizando el uso de las infraestructuras existentes y minimizando el coste global de las inversiones a acometer y de la operación del conjunto del sistema gasista.” Se trata otra vez de poner en entredicho la electrificación de la economía apostando por el despilfarro de recursos que podrían tener otros fines.
El artículo 78 de la Ley 34/1998, de 7 de octubre se marca el objetivo de “contribución a la reducción del consumo de gas natural en aplicación del “Plan + seguridad para tu energía (+SE)”, El cuál es difícilmente casable con el fomento de la inyección a red
El repunte del 33,5% del gas para generación eléctrica mediante centrales de ciclo combinado apunta a un modelo totalmente diferente de desarrollo del biometano que debería producirse: el de plantas medianas y pequeñas repartidas por toda la geografía , de cogeneración con biogás e independientes de la red gasista que podrían sustituir perfectamente a las de ciclo combinado. Naturalmente plantas como estas entran en conflicto con los intereses de todas las compañías integrantes de Sedigas cuyos intereses están vinculados al gas fósil.
Pero directamente, en el artículo dos incluso excluye la posibilidad de que el biometano vaya destinado a las centrales de ciclo combinado: “respecto a la suma de gas natural y gas natural licuado consumido o suministrado en el mercado nacional ese año natural; de esta suma se excluirá el consumo de los siguientes puntos de suministro”. “las instalaciones de cogeneración”
Es decir, la estabilidad del sistema seguirá dependiendo exclusivamente del gas fósil.
El biometano, si quiere efectivamente servir a intereses de descarbonización , debe de producirse independiente de la red de gas, próximo a los polígonos demandantes de metano para sus procesos industriales junto con el hidrógeno verde, y no depender de un transporte de larguísimas distancias que supone una pérdida de recursos y de eficiencia.
UNAS CONSULTAS PARA CUBRIR EL EXPEDIENTE
A tenor de lo expuesto hasta ahora, nuestra confianza en las consultas públicas efectuadas, conociendo los datos que se barajan, nos hacen ser muy pesimistas y creer que sólo se van a atender los intereses sectoriales y gasistas. No en balde la mitad de asientos del consejo de administración de Enagás están ocupados por ex políticos que se han servido de esta magnífica puerta giratoria.
Es totalmente falso el motivo expuesto de que “Por todo ello, el establecimiento de unas cuotas mínimas de penetración de biometano contribuye a la sustitución paulatina del gas natural, de procedencia fósil e importado” ya que como hemos demostrado anteriormente el efecto va a ser totalmente el contrario.
La valorización de algunos residuos como los de la ganadería industrial no va a contribuir en absoluto a la economía circular sino que constituye un paradigma de la economía extractivista .
Afirma el decreto que ;”La Orden TED/1318/2025 dispone en el apartado sexto del artículo segundo las orientaciones al régimen retributivo aplicable a nuevas instalaciones y a la modificación de las existentes, explicitando que el desarrollo de gases renovables minimizará las inversiones de conexión con la red existente de los productores de gases renovables, evitando dar señales económicas que incentiven inversiones innecesarias o que impliquen riesgos económicos elevados para el sistema gasista.”
Precisamente esta orden ha tenido el efecto perverso de que todas las instalaciones se sitúen a la mínima distancia de la red, existan o no existan residuos de proximidad para ser tratados y `pongan o no pongan en peligro la forma de vida y los ecosistemas de dónde se sitúen.
Creemos, sin lugar a dudas, que el objetivo marcado en el artículo primero “Constituye el objeto de este real decreto el establecimiento de una cuota mínima anual obligatoria de penetración de biometano para fines diferentes al transporte, así como las previsiones para su supervisión y control.” Constituye un auténtico tiro en el pie que sólo va a satisfacer los intereses de empresas que obtienen su rentabilidad del consumo masivo de gas.
Nos encontramos por lo tanto ante otra oportunidad desperdiciada en unos momentos en los que contemporizar debería estar penado con cárcel.
Toni Jorge es portavoz de Ecologistas en Acción de la Manchuela ( Cuenca y Albacete)
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