¿Descarrilamos?
La noticia levantaba acta de un infortunio: un desprendimiento de tierras con motivo de la última tormenta en forma de gota fría provocaba el descarrilamiento, afortunadamente sin daños personales, de un tren en la línea de ferrocarril convencional Madrid-Cuenca-Valencia. Un imponderable de la naturaleza, sin duda, pero a mí me sonó a algo más. Las adversidades del destino a todos nos igualan, en modo alguno es así con sus efectos…















