Un cielo plomizo lleva dos días cerniéndose sobre la ciudad de Madrid. No obstante, miro a Carlos III desde mi tienda de campaña situada en la calle La Rabia de la acampada de la Puerta del Sol y parece que me sonríe. En verdad, si me paro a pensar, tampoco hay tanta diferencia entre mi piso y esta tienda de campaña. En verdad, ninguno de los dos es de mi propiedad. El piso es de alquiler y la tienda me la dejó el Sindicato de Inquilinas. Al principio la tenía para mí solo, pero al segundo día se presentó Alex, un chaval de Cáceres que quería unirse y no tenía dónde quedarse, así que otro parecido entre mi tienda y mi casa: compartida y atestada.
Desde que el sábado medio Madrid saliera a la calle por el derecho a la vivienda y en contra del atropello a una anciana de 87 años, mucha gente hemos hecho de la Puerta del Sol nuestra casa. Y lo que más curioso me resulta es que mientras que muchos pensábamos que esto iría a menos, ha sido al contrario, ahora las tiendas de campaña y las lonas que las cubren de la lluvia alcanzan desde la estatua de Carlos III hasta prácticamente el Oso. Poco a poco se han ido sumando perfiles muy diversos: actores y gente del mundo de la cultura, profesores, estudiantes universitarios e incluso funcionarios y representantes públicos.
Y ahí es donde me encuadro, a la postre, estoy dentro de las instituciones desde mayo de 2023, cuando fui elegido concejal en el ayuntamiento de Tarancón por Cuenca Ahora. Como buen chaval de veintipocos años, cuento mi vida a través de mis redes y parece que no a todos les ha sentado bien que esté aquí. Como si Tarancón estuviera exento del problema de la vivienda. Virgen de Riánsares, he recibido amenazas, serias, denunciables, por estar aquí defendiendo los derechos de todos. Otros comentarios, preguntándome si no me da vergüenza estar aquí, como si yo no fuera otro ciudadano como otro cualquiera, como si me presentase de “ilustrísimo señor”.
Y cuando digo de todos, es de todos porque sinceramente, creo que lo único que hago resistiendo aquí a la lluvia es defender tres artículos de la Constitución que entiendo claves: el 10, que afirma que la dignidad es la piedra fundamental del ordenamiento jurídico de España, el 47, que afirma el derecho a una vivienda digna para todos los españoles y la obligación de las administraciones de legislar en contra de la especulación y el 128, que propugna que toda la riqueza del país está subordinada al interés general. Y en esta última expresión es donde creo que está la clave: interés general. El “nosotros” antes que el “yo”, porque la búsqueda de beneficios nos ha hecho perder la humanidad. Llueve otra vez; Carlos III, su caballo, Alex y yo nos mojamos al tiempo que concluyo: la política es eso: mojarse, empaparte tú voluntariamente para que nadie tenga que verse obligado a ello. Decir las cosas tal cual las crees, para defenderlas y, eventualmente, lograrlas. Todo por el interés general.
Yo juré la Constitución, ¿por qué debería avergonzarme o recibir amenazas por defender su aplicación ahora? Un acto profundamente político, pero para nada partidista, como tenemos claro todos los que estamos aquí, cantando contra Ayuso y Almeida, pero también contra Sánchez. Los primeros porque defienden un modelo que nos expulse a todos para que los buitres especulen, el segundo porque ¿dónde ha estado? ¿por qué un gobierno progresista nos ha vendido? ¿en ocho años no ha podido parar la especulación? Esto no va de partidos, va de que toda una generación de españolitos comprendamos que no podemos agachar la cabeza eternamente y de que no nos resignemos a no tener una casa hasta heredarla porque a cuatro señoritos ricos les apetezca ser más ricos.
Atentamente, desde la calle La Rabia, sita en la Puerta del Sol y deseando con toda su alma una huelga general:
David Cardeñosa de Heras, ciudadano y concejal de Cuenca Ahora en el Ayuntamiento de Tarancón.



ÚNETE AL CANAL DE WHATSAPP DE ENCIENDE CUENCA
AÑADE A ENCIENDE CUENCA EN GOOGLE
SIGUE A ENCIENDE CUENCA EN GOOGLE NEWS
MÁS ARTÍCULOS DEL AUTOR











