Cristina Patricio, en vísperas del primer soplo
Mantener viva una tradición año tras año es un acto de respeto y compromiso con nuestra identidad y la de nuestros mayores. Respeto por honrar su memoria y compromiso al asegurarles que los cientos de niños que el Domingo de Ramos recibirán con palmas al Señor en la Plaza Mayor, el día de mañana serán los encargados de portarle bajo los arcos del Ayuntamiento. Cada año es único, pero siempre…















