Calvarios compartidos y lección de vida en Viernes Santo
Cuando todavía no éramos conscientes de lo que se acababa de vivir en El Salvador, en San Esteban ya se arremolinaba la gente. Lejos quedaba el sonido de tambores, clarines y yunques cuando, poco antes de la una de la tarde, los Santísimos Cristos del Perdón y la Salud salían a la calle y nos ponían los pies en el suelo. Profecía y cumplimiento de lo que se avecinaba. Exaltación…















