Las fiestas del Solsticio del Casco Antiguo de Cuenca han comenzado este viernes con el reivindicativo pregón de pilar Suárez, “una asturiana en Cuenca, pero una conquense de corazón que lleva 28 años viviendo aquí”, según se ha definido en el acto que se ha celebrado este año en la plaza de Ronda por las obras de las escaleras mecánicas en Cecilio Albendea.
Suárez, vecina del barrio desde que llegó a esta ciudad, ha recordado cómo “antes de venir a cuenca me dijeron que aquí solo había tres estaciones: verano, invierno y la del tren, ahora solo quedan dos” y ha confesado que, aunque tuvo recelos sobre la posibilidad de vivir en el Casco, “donde los bohemios”, al final encontró su hogar con vistas a la hoz del Huécar en una zona de la ciudad “que era como vivir en un pueblo”.
De aquellos inicios, ha recordado cómo se podía aparcar en la Plaza Mayor, que era zona azul y permitía el aparcamiento de residentes, hasta que todo comenzó a cambiar “y adiós árboles y suelo empedrado, solo sobrevivió la marquesina del autobús, que años después también desapareció”, hasta convertir la espera del transporte urbano en una aventura a la intemperie.
En su opinión, la pérdida del espacio de la Plaza Mayor “fue el principio de una serie de actuaciones más o menos afortunadas “ en el Casco y cree que las únicas rehabilitaciones que han sido aceptadas “han sido las del muro de Alfonso VIII y de la calle de Las Casas Colgadas, que se han recuperado tal cual”.
“El Casco Antiguo es piedra y últimamente se está llenando de acero corten”, ha lamentado la pregonera, que también ha reprochado que este barrio ha vivido el cierre “a cal y canto” de muchos espacios públicos, como ha ocurrido con el Jardín de los Poetas, recuperado recientemente.
“Podríamos considerarnos vecinos en peligros de extinción, resistentes en vez de residentes”, ha dicho haciendo suyas las palabras de un amigo y respondiendo a, quienes llaman “privilegiados” a los vecinos de este barrio, que “lo que pedimos es orden para que haya convivencia entre unos y otros”
Por ello ha pedido cuestiones como la regulación del tráfico, algo a lo que cree que pueden contribuir las escaleras mecánicas, que espera que sean “útiles y funcionales”.
“Me temo que si no se revierten las cosas, no habrá vecinos en el barrio y si no ponemos freno, moriremos de éxito”, ha advertido Suárez, pidiendo a los políticos que actúen antes de que sea demasiado tarde.
El acto del pregón ha contado además con la entrega de los reconocimientos a los Vecinos de Honor, que este año han recaído en José Eugenio Caracena, histórico carnicero de la calle Alfonso VIII, y Chema de la Cruz, jefe de Protocolo del Ayuntamiento de Cuenca durante años, que no ha podido estar presente en el homenaje.
Las hogueras y un guateque han rematado esta primera jornada de fiestas, que continúan durante el fin de semana con conciertos, torneo de ajedrez, sesiones dj, barra y la tradicional suelta de barquitos en el Júcar, entre otras actividades que puedes consultar en este enlace.

















ÚNETE AL CANAL DE WHATSAPP DE ENCIENDE CUENCA
AÑADE A ENCIENDE CUENCA EN GOOGLE
SIGUE A ENCIENDE CUENCA EN GOOGLE NEWS
ÚLTIMAS NOTICIAS EN ENCIENDE CUENCA
- Reivindicativo pregón de Pilar Suárez para abrir las fiestas del Solsticio del Casco Antiguo de Cuenca

- Medio centenar de participantes en un encuentro empresarial en Motilla del Palancar

- La hermandad de San Juan Bautista celebra los cultos en honor a su titular

- Un total de 75 doctorandos de diez universidades españolas en las Jornadas Doctorales del G-9 en Cuenca

- La rehabilitación de la muralla de Cañete, al 80% de ejecución





